17 jul. 2011

16.

16.
Noa me despertó con un beso y un felicidades. Me levante y fui a ducharme, ese día no tenia ganas de nada. Mientras me duchaba el móvil sonó varias veces, pero nadie lo cogió. Salí y Noa me tenia preparado el desayuno, aun así, ella no estaba. En su lugar habia una nota en la que ponía “Ahora nos vemos”. No desayune demasiado, aunque estaba todo bastante bueno.
-¿A qué hora se abra despertado para hacer esto?-pensé en voz alta mientras volvía a mi habitación.
-Víctor, túmbate-oí su voz al otro lado del armario.
-Claro-me tumbe en mi cama.
Salio con un camisón negro y muy corto. Ella estaba como un tomate, un tomate sexy. Se fue acercando lentamente a mi y acabo encima.
-Noa, estas muy sexy.
-Lo-lo s-se. Es tu regalo de cum-pleaños…
-Seguro que es el mejor de todos-la bese.
Quizás esa fue la vez que más pasión pusimos los dos, tanta que al acabar…, bueno, no acabamos hasta que llamaron a la puerta y nos jodieron todo el rollo. La gente de la fiesta llegaba demasiado pronto, eran las 4.  Entraron todos y se apropiaron de mi casa. Bebimos, hablamos, y me regalaron un huevo de ropa y videojuegos. Parecía un niño pequeño. Raúl estaba borracho, y no dejaba de darme la brasa. Tenia que escapar y me fui al jardín.
-Puig, que agobio-me tumbe en una hamaca.-Me vendría bien un cigarro…
-¿Y si yo te lo doy?-apareció de entre las sombras, mi peor pesadilla.
-Joder, Andrea, vete a tu casa-me levante.
-No quiero.
-¿Y qué cojones quieres?
-Quiero que me quieras, ¡Víctor! Eres…-se iba acercando a mi mientras yo retrocedía.-Por favor, se mío.
-¡Qué no te quiero! ¡Estas loca!
-¿Loca? ¿Yo? Loca por ti. Y si no estas conmigo, no estarás con nadie.
Note un dolor punzante en el estomago y seguidamente caí a la piscina. Poco a poco iba perdiendo la visa, y vi como ella tiraba el cuchillo con sangre y corría. No podía moverme. Lo ultimo que recuerdo, es oír como alguien saltaba a la piscina.
Desperté hace una semana en el hospital, he estado un año en coma, pero me he recuperado. En mi habitación no habia nadie, así que decidí esperar a que viniera Noa. Raúl entro con Lucía.
-Ey…
-¡Víctor!
-¡Vi!-me abrazo.-He estado muy preocupada…
-Pues sí he estado aquí tumbado…
-Pensábamos que nunca despertarías. Tío, no dejes que te maten en tu cumpleaños.
-Pero ahora esa esta en la cárcel, así que no hay porque preocuparse.
-Esto… ¿Y Noa?
-¿Quién?
-Noa. Ya sabéis, Noa.
-¿Quién es Noa? Yo no conozco a ninguna Noa. ¿Y tú?
-No, yo tampoco. Noa es un nombre muy raro. ¿Es extranjera?
-¿Estáis tontos? Noa, ¡Ahinoa! Mi novia, que vivía conmigo. ¡Venga! ¡Nos la presento Renji cuando fuimos de campamento!
-Lo siento Vi, pero lo has soñado.
-No entiendo nada…
-Vi, venga…
-Lucía. Si hay algo que no soporto es que me llames Vi.
-Déjale, vámonos Lucía-salieron.
Esas palabras me rebotaron en la cabeza. ¡Era imposible que lo hubiera soñado! Noa, no podía ser un sueño. Cuando salí del hospital, cuatro dias después, mi madre me dejo sacar todo el dinero de mi cuenta. Tenia bastante, lo suficiente para vivir 3 o 4 años. Decidí ir a Madrid a buscar a Noa aun qué todos me dijeran que habia sido un sueño. Era imposible. Camine por todo Madrid y acabe en el retiro escribiendo esto. En las barcas habían una chica muy parecida a Noa y otro muy parecido a Renji. “Es imposible que sean ellos’’-pensaba. Me acerque a la puerta y vi como salían. Entonces me di cuenta, eran ellos.
-Muchas gracias, Renji.
-Doutashimasite. Espero que te lo pases bien. ¿Sabes que Víctor despertó?
-Renji, te pedí que no sacaras el tema…
-Ya lo sé, lo siento. Bueno, me voy, tengo que ir a recoger algunas cosas…
-Adiós Renji-le beso la mejilla.
-¡Pásatelo bien!-dividieron sus caminos.
Empecé a seguir a Noa. Sabia que ella no habia sido un sueño, y tenia que preguntarla porque me habia abandonado de esa manera. Entro en un portal y yo me senté en el escalón a pensar que hacer. Entonces la puerta se abrió.
-¿Te vas a quedar ahí con el calor que hace?
-¡Noa! Esto…-tiro de mi y subió las escaleras.
-No quiero que me preguntes por qué, déjalo en que me pidieron que me fuera.
-¡¿Quién?!-abrió una puerta.
-Nadie. Olvídalo-me abrazo.-Pensaba que jamás lo volvería a hacer…
-Noa, tenían razón, eres un sueño echo realidad…-correspondí.
-Esto es difícil, pero yo mañana me voy a Japón, a cumplir mi sueño… Aun que ahora no quiero sepárame de ti.
-Ey, me voy contigo.
-¿Qué?
-Tengo el dinero suficiente, habia pensado que si no te encontraba aquí, ir a Japón a buscarte.
-Joder-me beso.
Noa, acabo durmiendo en mi pecho, en el sofá de aquella casa vacía. Me levante y mire por la ventana. Llame a mi madre para decirla que me iría a Japón y que me comprara dos billetes. El de Noa lo venderíamos una vez estuviéramos en el aeropuerto.
-Gracias mamá-deje el teléfono.
-¿Hablabas con tu madre?-se levanto.
-No, es que ahora mi mamá es mi gato. Le he pedido que compre los billetes, y eso.
-Ah, genial. Me pagas tú el viaje.
-Así es. ¿Sabes? Queria rozarte, acariciarte, tocarte, besarte y no soltarte-la cogí entre mis brazos.
-¿A sí?
-Sí. ¿Y sabes porqué?
-¿Por qué?
-Porque te amo.
-Eso me gusta.
-¿A sí?-dije en tono burlón.
-Sí, porque yo también te amo, Víctor.

Fin.

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